El curso sentó bases para fomentar acciones de incidencia institucional desde la perspectiva de géneros y diversidad y violencia por motivos de género. Cuenta con aval y certificación del Ministerio de la Mujer
Culminó con éxito y alta participación la Capacitación en Ley Micaela organizada por la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc) y con el aval y certificación del Ministerio de la Mujer de la Provincia de Córdoba. Completaron la formación 110 integrantes de 33 colegios, consejos y asociaciones profesionales que conforman la federación.

Durante nueve semanas de duración, se abordaron contenidos que inspiran a la acción institucional e individual para el abordaje de la temática de géneros y violencia por motivos de género. Se establecieron las bases fundamentales desde donde partir para que cada dirigente, colaborador/a y empleado/a de las entidades miembro puedan actuar según la realidad lo solicita.
El equipo organizador afirmó que se cumplieron los objetivos planteados desde el Estado respecto de la adquisición de herramientas que permitan identificar las desigualdades de género y elaborar estrategias para su erradicación. Se logró interpelar, movilizar e implicar en diferentes planos a los/as participantes generando acciones de incidencia institucional directa y en sus vínculos cercanos.

A través de esta capacitación se detectó la necesidad de revisar las normativas y procedimientos institucionales a la luz de la perspectiva de géneros y diversidades para hacer efectivos los derechos humanos de grupos vulnerados y volver a las instituciones profesionales más inclusivas.
Quienes realizaron el curso compartieron experiencias, desafíos e inquietudes con el acompañamiento de referentes en la temática, en Córdoba, el país y la región.


Desde la apertura con la ministra de la Mujer de la Provincia de Córdoba, Claudia Martínez; Flora Acselrad quien ideó y elaboró el primer proyecto que luego se transformó en la Ley Micaela; y Andrea Lescano la mamá de Micaela y creadora de la Fundación Micaela García “La Negra”; hasta el cierre con Evelyn Silva, fundadora de la Fundación Selenna de infancias trans en Chile; Manuel Iglesias, hermano de Laura Iglesias, trabajadora social víctima de femicidio; Araceli Acosta, persona transgénero, empleada administrativa del Colegio de Profesionales en Servicio Social y Cecilia Merchán, secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del Ministerio Nacional de las Mujeres, Géneros y Diversidad.
La presidenta de Fepuc, Nora Vilches, resaltó el valor del espacio de formación ante esta problemática de la violencia por motivos de género en la sociedad: “Es fundamental el rol de las/los profesionales ante este flagelo. Es imperioso, desde nuestras instituciones profesionales, ponernos los lentes de Micaela, mirar nuestros trabajos, nuestras reglamentaciones, porque a veces sin querer excluimos. Pensemos qué podemos hacer para mejorar desde nuestros roles y lugares”.

La ministra de la Mujer, Claudia Martínez, destacó el rol de la Fepuc a la hora de abordar la problemática en el sector, en las investigaciones con perspectiva de género. Instó a los colegios profesionales a generar mecanismos para poder derivar casos de violencia que reciban, actuando con ética profesional.
“En honor a todas las mujeres -agregó- es que asumimos este compromiso y la oportunidad de reflexionar y cambiar. Hay un antes y un después de la formación en Ley Micaela. No solo hablamos de mujeres sino de la humanidad toda. Los femicidios son genocidios”.

Flora Acselrad, impulsora de la ley Micaela, pidió a las/los profesionales que se pregunten por qué no se hacen efectivas las obligaciones legales, con respaldo constitucional a partir de tratados internacionales, que ya existen en torno a violencia de género. “Aprovechen para reflexionar y generar un cambio que se necesita”, pidió.
Andrea Lescano, la mamá de Micaela, hizo hincapié en la responsabilidad profesional a la hora de actuar ante situaciones de violencia de género. Planteó que una acción que podrían implementar los colegios profesionales es la de exigir un curso sobre perspectiva de género al momento de la matriculación o la actualización continua y solicitó expresamente que esta capacitación no se limite a dar cuenta de aspectos teóricos, sino que impacte integralmente.
Evelyn Silva, fundadora de la Fundación Selenna, brindó testimonio sobre la niñez trans en Chile a partir de la vivencia con su hija: “Mi objetivo es visibilizar a las infancias trans y cómo los profesionales pudieron o no pudieron ayudarnos. Nos cruza el patriarcado, la misoginia, desde que fuimos colonizados, conquistados. Tener una hija trans es romper con los paradigmas”.
Manuel Iglesias, hermano de Laura, trabajadora social víctima de femicidio, pidió “hacer el ejercicio de pensar que uno puede ser el otre, ponerse en el lugar y en esas mismas condiciones”. Lo dijo tras relatar el asesinato y la lucha por el esclarecimiento del caso.
Araceli Acosta, empleada administrativa del Colegio de Profesionales en Servicio Social, lamentó que la imagen de la mujer trans esté vinculada a la prostitución o a la burla y no se la vea de otra forma y se le nieguen posibilidades. “Otorgarle trabajo a una mujer trans cambia la vida, cambió mi vida, ahora tengo obra social, seguridad social”, destacó y recomendó mayor capacitación en la materia para poder derribar las desigualdades de género en el sector y en la sociedad.
Cecilia Merchán, secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad nacional, destacó el valor de cada uno de los testimonios compartidos en el curso para sensibilizar en este tema y en los derechos.
Gracias a todos, todas y todes les que formaron parte de esta capacitación.
