Profesionales en Córdoba: 1 de cada 5 perdió un trabajo o fuente de ingresos y 36% no llega a fin de mes

– La inestabilidad laboral ya no es una tendencia, es una característica del mundo del trabajo profesional. En dos años, el indicador de pérdida de trabajo o fuente de ingresos se duplicó, pasó de 9,4% en 2024 a 18,6% en 2026.

– Se suma la presión sobre la economía cotidiana: un tercio con dificultades para cubrir sus necesidades del mes y 55% no logró ahorrar durante el último año.

– Según el nuevo estudio del Observatorio de la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc), se consolidó el pluriempleo, el trabajo independiente y modalidades de contratación más inestables.

– Resultados del décimo estudio anual sobre condiciones laborales del sector realizado en junio-julio de 2026, con 3.336 profesionales de toda la provincia.

La inestabilidad laboral avanza entre los profesionales de Córdoba. El 18,6% afirmó haber perdido al menos un trabajo o fuente de ingresos durante el último año, frente al 17% registrado en 2025 y el 9,4% de 2024. El dato surge del 10° Estudio anual sobre Condiciones Laborales de Profesionales en Córdoba, realizado por el Observatorio de la Fepuc y presentado en el marco del Día del Profesional que se conmemora cada 15 de septiembre.

El relevamiento, que este año alcanzó a 3.336 profesionales de toda la provincia, muestra que la fragilidad laboral no se reduce al desempleo. Si bien el 91,7% se encuentra trabajando y el 2,7% está desocupado y busca empleo, una parte significativa enfrenta inestabilidad a través de la pérdida de trabajos, clientes o fuentes de ingresos. Así, el estudio identifica una dinámica laboral que puede quedar por fuera de las estadísticas tradicionales de desempleo.

“Ante el escenario alarmante que nos muestran los datos de este décimo estudio, queremos resaltar que el sector profesional representa un pilar fundamental para el desarrollo científico, tecnológico, económico y social de nuestra comunidad. La falta de una justa retribución y la ausencia de condiciones de trabajo dignas no solo desalientan la formación continua, sino que también impulsan la pérdida de talento calificado hacia otros mercados -fuga de cerebros- y precarizan la calidad de los servicios prestados”, afirmó la presidenta de Fepuc, Eugenia Peisino (M.P. 28485).

Menos estabilidad, más combinación de trabajos

Entre quienes perdieron al menos un trabajo durante el último año -18,6% de los encuestados-, 43% atribuyó la finalización del vínculo a la caída de la demanda o a una decisión propia frente a la coyuntura. Le siguieron la finalización de contratos temporales (23%), los despidos por reducción de personal (15%) y los despidos por reestructuración de la organización (9%).

El sector privado concentró el 75% de las pérdidas de empleos o contratos profesionales, mientras que el sector público representó 22% y las ONG/OSC 2,5%.

Además, la fragilidad laboral se manifiesta principalmente en la pérdida de clientes y en la finalización de contratos más inestables, más que en despidos tradicionales de trabajadores en relación de dependencia.

En paralelo, 44% de los profesionales tiene más de un empleo, consolidando el pluriempleo como una modalidad habitual del trabajo profesional, mientras que cerca de cuatro de cada diez trabajan 10 horas o más por día. En la primera medición de este indicador en 2019, esta última proporción era del 27%.

Se consolida el ejercicio profesional independiente 

La estructura de contratación también refleja esta transformación. El 47% trabaja exclusivamente de manera independiente, mientras que otro 20% combina actividad independiente con una relación de dependencia. Solo 19% se desempeña exclusivamente como asalariado cuando en 2017 era el 36% de los profesionales. 

A esto se suma un 11% que trabaja en relación de dependencia encubierta con Monotributo y un 3% que se encuentra en situaciones como becas, informalidad o trabajo ad honorem.

Para el Observatorio, el conjunto de estos indicadores da cuenta de la consolidación de una nueva matriz en el ejercicio profesional, caracterizada por trayectorias laborales más fragmentadas y por la combinación de distintas modalidades de trabajo.

Los ingresos suben, pero el bolsillo sigue tensionado

El estudio arroja que “la mediana de ingresos fue de $2.000.300 mensuales en 2026”, un 35% más que en 2025. Esto significa que la mitad de los profesionales tiene ingresos mensuales iguales o inferiores a ese monto.


El ingreso promedio, en tanto, alcanzó los $2.683.317, un 37% más que el año anterior y por encima de la variación interanual del IPC oficial considerada en el relevamiento (33,2%). La diferencia entre ambos valores refleja la heterogeneidad interna del sector: el 10% de profesionales con mayores ingresos logra facturar 14 veces más que los profesionales que se ubican dentro del 10% del nivel más bajo.

La tensión también aparece en la economía doméstica: el 55% afirmó no haber logrado ahorrar durante el último año y el 36% manifestó dificultades para llegar a fin de mes. Entre las estrategias utilizadas aparecen la reducción de consumos habituales, el uso de tarjetas de crédito para cubrir gastos corrientes, la ayuda económica de familiares y la búsqueda de fuentes adicionales de ingresos.

“Durante los últimos años -graficó Peisino- hemos sido testigos de un deterioro progresivo en los ingresos de los profesionales, quienes enfrentan salarios rezagados frente a la inflación y una creciente precarización de sus modalidades de contratación. En este Día del Profesional llamamos a la reflexión a toda la comunidad: la valoración del trabajo profesional no es solo una reivindicación laboral, sino una inversión necesaria para el futuro y la sostenibilidad de nuestra sociedad”.

Plataformas digitales de intermediación para el trabajo independiente

El estudio incorporó este año preguntas específicas sobre modalidades emergentes de trabajo. Menos de 1 de cada 10 profesionales usa plataformas digitales como medio de trabajo.

La economía de plataformas entre profesionales está asociada principalmente a servicios especializados. Plataformas de enseñanza constituyen la modalidad más extendida como Udemy, Superprof y Preply (3,5%), seguidas por las plataformas de diseño y servicios informáticos como Upwork, Workana y Turing (2,7%), y solo un 1,2 usan aplicaciones de transporte como Uber, Cabify, DIDI (1,2%). Los datos permiten desmitificar la idea de que los profesionales recurren masivamente a plataformas de transporte para complementar sus ingresos.

Servicios profesionales al exterior

También 8% presta servicios profesionales al exterior, aunque sólo 30% de ese grupo lo hace con frecuencia mensual; el resto lo realiza de manera eventual.

Jóvenes y mujeres, entre los grupos más afectados

La pérdida de fuentes de ingresos no impacta de la misma manera en todo el colectivo. El fenómeno alcanza al 20% de las profesionales mujeres, frente al 16% de los varones, y presenta una mayor incidencia entre los profesionales menores de 40 años.

La desigualdad también aparece al analizar los ingresos. En 2026, las mujeres perciben ingresos medios un 35% inferiores a los de los hombres, una brecha que se mantiene en niveles similares a los registrados en años anteriores y que evidencia el carácter estructural de esta desigualdad en el sector. 

A su vez, el 30% de los profesionales declara ingresos de hasta $1.500.000 mensuales. Dentro de este grupo de menores ingresos, las mujeres representan más del 75% y el 46% tiene menos de 40 años.

Siguen apostando a la formación

En este escenario de transformación laboral, el estudio también muestra la fuerte inversión del colectivo profesional en su formación. Ocho de cada diez profesionales realizaron cursos o carreras de posgrado, mientras que el 46% alcanzó niveles de doctorado, maestría o especialización.

Los colegios, consejos y asociaciones profesionales son reconocidos por su fuerte presencia en la formación continua con carreras de especialización y cursos de posgrado; y la Universidad Pública en la formación de posgrados universitarios (doctorados, maestrías, especializaciones).

Acciones

“La Fepuc busca mejorar la situación profesional mediante la representación colectiva, la investigación y producción de información, la defensa de derechos, la capacitación y la incidencia en políticas públicas. No fija directamente los salarios ni resuelve todos los problemas laborales, pero actúa como organización de defensa y de visibilización del sector”, detalló Peisino.  

La Fepuc permite construir una agenda pública que trascienda la defensa particular de cada profesión y contribuye a pensar el lugar del trabajo calificado y del conocimiento que producen las profesiones en el marco del ejercicio y cómo éste aporta al desarrollo provincial y sostiene sistemas que responden a necesidades sociales. 
 
Frente a este escenario, detalló las acciones realizadas: “La federación defendió las incumbencias y el ejercicio profesional frente a medidas de desregulación que pueden generar precarización llevando estas problemáticas a organismos públicos, como la Legislatura de Córdoba, para promover políticas que protejan al sector”.

Además, creó y sostuvo un Observatorio de Profesionales que está cumpliendo 10 años, que estudia empleo, ingresos, desigualdades y condiciones laborales. Impulsó la regulación y defensa de los honorarios profesionales, promoviendo valores de referencia y debates sobre una remuneración justa y enfatizó en la importancia de la matriculación profesional y el rol de las entidades colegiadas. Y promovió la capacitación y la formación continua. 

* Informe completo AQUÍ.
* Contacto para entrevista: Área de Prensa de Fepuc (0351)157553096, prensa@fepuc.org.ar


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